
En un partido de locos River derrotó a Arsenal gracias al aporte decisivo de Marcelo Gallardo quien ingresó en el segundo tiempo en reemplazo de Diego Buonannotte.
La mano venía torcida para los dirigidos por "Pipo" Gorosito, ya que después de un buen comienzo y de haber generado opciones nítidas para ponerse en ventaja una distracción de la defensa permitió que Arsenal se vaya al descanso en ventaja.
Matos bajó de cabeza el balón para Luciano Leguizamón cuando se aprestaba a definir mano a mano ante Barbosa, Nicolás Sánchez lo tomó de la camiseta y Laverni pitó penal y roja para el ex Nueva Chicago.
El mismo Leguizamón se encargó de transformar la sanción en gol en el epílogo de la etapa inicial.
Pero River no se amilano y en el despertar del complemento Villágra desbordó por el andarivel izquierdo previo enganche despachó el centro con la derecha para que Falcao con un testazo de pique al suelo empardara el duelo y encendiera la ilusión del público millonario que acudió en gran cantidad al Monumental.
Arsenal siguió intentando y River de contrataque con Radamel y Fabbiani como figuras hacían tambalear la última línea del visitante.
Gorosito no lo dudo y mandó a la cancha a Marcelo Gallardo en lugar de Diego Buonannotte que hasta ahí había tenido un encuentro aceptable aunque sin claridad en los metros finales.
Partido de locos porque el "Muñeco pisó el cesped a los '19 y un minuto después, en la primera pelota que tocó luego de un ataque vertiginoso que armaron entre Falcao y Fabbiani definió con una genialidad colando el balón en el segundo poste por encima de la humanidad de Campestrini que intentaba achicar el ángulo.
Partido de manicomio porque al toque Villágra sintió un tirón en la parte posterior de la pierna zurda e ingresó Archubi en su reemplazo.
A esa altura la tarde guardaba una serie de hechos inesperados: Sergio Sena de Arsenal luego de una entrada durísima a Marcelo Gallardo se iría expulsado y camino a las duchas en un cruce de manos con Archubi, Laverni también le mostró roja directa al ex Lanús.
Como si fuese poco Danilo Gerlo que ingresó por Abelairas con el fin de rearmar la línea defensiva se desgarró el gemelo de la pierna derecha y debió quedarse en cancha rengueando ya que el entrenador había agotado los cambios.
Mientras el visitante intentaba infructuosamente llegar al empate el Ogro aguantó la marca en el borde del area grande y habilitó a Gallardo que definió con frialdad y exquisitez al gol ante el arquero de Arsenal quien otra vez y en vano intentó achicar.
Al partido le restaba una expulsión más, la de Aníbal Matellán que derribó por enésima vez a Fabbiani y a esa altura ya no quedaban dudas en una tarde de locos River de la mano del genial Gallardo volvió sonreír de la mejor forma: volviendo al triunfo.